Julio / agosto 2008
Participantes: Silvia “Palomita” Berasategui,
Rodolfo “Chino” Danza, Silvia “Pimpo” Mercère, Francisco “Pachi” Gorricho.
Vehículo: El Corsa de los Danza
ESCALA EN CONCEPCION
Domingo 27
Salimos de Mar del Plata a las 8:30, por la autovía
2. A poco
de andar nos empezó a rodear una espesa niebla que duró casi 200 km (faltaba poco para
Dolores). Esto nos hizo demorar más de la cuenta. No obstante, después de
atravesar Buenos Aires por autopista logramos acceder sin equivocarnos a la
ruta de los varios nombres: Aceso Norte, Panamericana, Ruta Nacional 9,
Autopista del Buen Ayre, etc). Fue momento oportuno para almorzar unos frugales
sandwiches en una estación de servicio frente a la fábrica Ford, en Pacheco, y
continuar nuestro camino cruzando el Paraná y entrando en territorio
entrerriano por los imponentes puentes del complejo Zárate – Brazo Largo. Al
tomar la ruta 14 (la del Mercosur) se acabó la tranquilidad: atestada de
camiones y otros vehículos conducidos por gente absolutamente inescrupulosa,
nos hizo dudar en volver a estos lugares hasta tanto se habilite la autopista
que está en construcción hace años.
A eso de las 18 h. llegamos a Concepción del
Uruguay donde teníamos reservadas habitaciones en el hotel Gran Litoral.
Salimos a recorrer un poco esta ciudad de 75.000
habitantes (“uruguayenses”), apodada
"la Histórica"
(allí nacieron Pancho Ramírez y Urquiza, fue capital de la provincia de Entre
Ríos y de la República
de Entre Ríos, allí en la pirámide de la plaza Ramírez, Urquiza efectuó su
famoso pronunciamento contra Rosas en 1851), pero ahora luce abandonada, muy
pueblerina y reacia al turismo. Visitamos el puerto sobre el río Uruguay
y luego, en el centro, el mausoleo de Urquiza
en la catedral y pasamos por el Colegio Superior
del Uruguay, fundado por Urquiza en 1849, que fue la primera escuela laica del
país. Esa noche de sábado la gente se entretenía dando vueltas en auto a la
plaza Ramírez, a tal punto que no se podía cruzar la calle para acceder a la
plaza. Cenamos en el hotel. Yo, en
homenaje al Supremo Entrerriano, me mandé una buena "suprema
entrerriana" (estas son zonas de gran producción avícola).
TURISTEANDO HACIA FEDERACION
Lunes 28
El plan para hoy preveía que este lunes iba a ser
al más movido en cuanto a recorridos. En efecto, había muchos lugares
interesantes para recorrer en las cercanías de Concepción y en el trayecto
hasta Federación.
A 23
km. hacia el oeste, se encuentra el palacio San José.
La noche anterior
habíamos visto dónde están los restos de Urquiza; ahora veríamos donde vivió y
fue asesinado. Es un testimonio histórico y arquitectónico excepcional, que yo
había visitado hace 30 años pero que valió la pena hacerlo nuevamente. Se
destaca lo cuidado del lugar,
la reconstrucción de los ambientes y los elementos
de época muy bien conservados.
Hay curiosidades, tales como los símbolos masónicos
en la magnífica capilla,
la ornamentación de su cúpula;
los bustos de
conquistadores en el jardín (Hernán Cortez, Alejandro Magno, Napoleón y Julio
César, se ve que eran admirados por el prócer),
la habitación que usó Mitre,
con un retrato del mismo,
o la que usó Sarmiento, con el detalle de una canilla
para demostrarle al civilizador
sanjuanino que un “bárbaro federal” gozaba de agua corriente (fue la primera
construcción argentina en poseer ese servicio).
También los cielorrasos con
espejos

y los cuadros con las batallas
libradas por Urquiza, pintados por Juan Manuel Blanes.
Pese a que no nos garantizaban el estado del
camino, decidimos salir de aquí directamente hacia Villa Elisa por una ruta de
tierra de 16 km.
No nos arrepentimos, pues vimos lindos paisajes y tranquilos y prolijos
pueblitos: Pronunciamiento y Primero de Mayo. Pasamos por Villa Elisa con
intención de visitar sus termas, pero no estaban a mano así que seguimos, ya
por pavimento, rumbo a Villa San José (nada que ver con el palacio San José que
habíamos visitado antes); aquí sí nos detuvimos a mirar su parque termal,
pequeño pero con buenas vistas al río Uruguay. Muy cerquita está la ciudad de
Colón, que indudablemente se ha convertido en el centro turístico de esta
región. Es una ciudad muy bonita, con una costanera espectacular sobre un
majestuoso río Uruguay. Allí nos detuvimos a visitar su parque termal,
que también es atractivo.

Luego visitamos la zona del puerto, con numerosos
comercios dedicados a la venta de productos regionales, entre los que se
destaca el “Sótano de los quesos"; visitamos el añejo “Palacio de Turismo”
(repleto de visitantes haciendo averiguaciones) y almorzamos en un coqueto
restaurant con vista al río. Durante el almuerzo decidimos continuar el paseo
por otro camino de tierra: el que conduce al Pueblo Liebig, donde funcionó
desde principios del pasado siglo XX una fábrica inglesa que abasteció de
"corneed beef" a los ejércitos
aliados en las dos guerras,
ahora se presenta como un pueblo fantasma que
permite apreciar las ruinas de una localidad diseñada y construída por los
ingleses: la gran fábrica con sus chimeneas,
los chalets de los funcionarios,
las viviendas de los obreros, la capilla.
Unos pocos kilómetros más de tierra y
accedimos a la intimidante ruta 14, por la cual, ya camino a Federación, nos
detuvimos en el Parque Nacional El Palmar, importante reservorio de palmeras
yatay,
que cuenta además con bonitas playas sobre el río Uruguay.
Ya
cayendo la tarde llegamos a Federación, instalándonos en los departamentos que
habíamos reservado en el complejo Kuaray (Paraná y Vuelta de Obligado, frente
al complejo termal). Sin perder tiempo, decidimos hacer nuestro primer baño en
las termas (usamos la pileta cubierta, por el fresquito que hacía) y cenamos
dorado a la parrilla en un restaurant de las cercanías.
HISTORIA DE FEDERACION
Martes 29
Esta es una ciudad interesante: fue cambiada de
lugar 2 veces. Primero era una posta que creó el padre de San Martín y
consolidó Belgrano. Luego, Urquiza la trasladó y le puso de nombre Federación
(en contra de los "salvajes unitarios") y en 1979 la demolieron e
inundaron para hacer el dique Salto Grande y trasladaron a todos 5 km. a una ciudad hecha al
efecto. Hoy estuvimos en el interesante
Museo de los Asentamientos, que funciona en lo que fue capilla de la vieja
Federación, que fue lo único que salvaron trasladando piedra por piedra y
edificándola nuevamente.
Recorrimos el museo que conserva entre otras
cosas el reloj de la iglesia principal que también fue demolida,
también un
mortero igual al que tenemos en casa (y que también vimos en el Palacio San
José)
y nos pasaron un par de documentales con toda esta historia y los graves
problemas de desarraigo que sufrió esta gente, trasladada por la dictadura
militar que, por ejemplo, no les dejaba llevar gallinas ni más de una mascota,
argumentando que la nueva Federación tenía que ser "una ciudad moderna".
Respecto a esto, se puede decir que la ciudad tiene amplios parques, pero un
diseño urbanístico confuso (a esto contribuye el hecho de que se formó
"otra nueva Federación" (la cuarta?)alrededor del complejo termal),
calles demasiado angostas, casas iguales de diseño ordinario
y locales comerciales también iguales, pero
horribles, a cuyas veredas se accede únicamente mediante escaleras
(discapacitados abstenerse). O sea, deja mucho que desear para una ciudad
diseñada especialmente hace un par de décadas.
La estética “modernista” se puede apreciar en la
iglesia
y la Escuela Nº
1, el reloj y el monumento a los caídos
en las Malvinas.
Me resultó agradable la forestación de sus calles, utilizando
mucho el aromático y frondoso aguaribay.
Como resabio de la vieja Federación se pueden ver
plantas que sobrevivieron asomando su copa del lago
y una calle alejada que imprevistamente se
sumerge en el mismo (menos mal que alcanzamos a girar a tiempo).
Otra
curiosidad fue encontrar en plena costanera un arbolito que presentaba un gran
nido al alcance de la mano. Al acercarnos, resultó ser un nido de avispas, por
lo cual emprendimos rápido la retirada. Luego averigúé que se trataban de
“camoatíes” , una especie pequeña, propia del noreste, que da miel y no es agresiva si no se la
molesta.
El descubrimiento de agua termal en 1994 y la
construcción del Complejo fue lo que salvó a esta nueva ciudad de una temprana
muerte. El folleto que nos dieron en el Museo de los Asentamientos dice: “en
los primeros tiempos, la pérdida de la comunicación e identidad cultural dieron
lugar a una ciudad anónima” “…y el agua nos devolvió la vida”. Este es el
monumento que le hicieron al primer pozo en el Complejo.
Ahora todo gira
alrededor de este recurso turístico. El Complejo es muy grande (9 hectáreas), y todo es
muy cuidado y prolijo. Da gusto estar sumergido en las cálidas aguas de alguna
de sus numerosas piletas. Si bien el clima imperante (nublado, fresco y
lluvioso) hacía que las más concurridas sean las cubiertas , y nosotros nos
contábamos entre los usuarios, también había quienes usaban las descubiertas.
Este día lo dedicamos a disfrutar de las termas, y
a las exquisitas naranjas entrerrianas, que vendían a un peso el kilo por las
calles.
EL PAISANO EUGENIO Y CHAJARI
Miércoles 30
El tiempo no mejoraba. Igual seguiamos disfrutando de las termas, pero hoy
matizamos con un paseíto por los alrededores.
El acceso desde la ruta 14 a Federación es bastante
largo: 18 kilómetros.
A mitad de camino se encuentra un lugar montado para el turismo por el paisano
Eugenio y su hermano, que fabrica guitarras. Su nombre, “La Posta” ya es deliberadamente
equívoco: “La posta de Mandisovi” fue el primer asentamiento de lo que hoy es
Federación, pero no tiene nada que ver con eso. Han edificado un rancho de
adobe, un horno de barro y un mangrullo , y cuentan con ovejas, gallinas y
caballos, que ofrecen para dar una vuelta.
Por una retribución “a voluntad” el
paisano Eugenio muy sonriente nos mostró el interior del rancho, donde se exhibían
numerosas guitarras y otros instrumentos en elaboración. Lo que exhibe aquí
Eugenio no es una bandera argentina tachada por los comunistas, sino la bandera
de la Provincia
de Entre Ríos.
Continuamos nuestro paseo tomando la famosa ruta 14 unos 30 kilómetros hacia
el norte. Así llegamos a Chajarí.
Este pueblo está curiosamente más cerca de la
provincia de Corrientes que del río Uruguay, ya que está edificada a unos
cuantos kilómetros de sus orillas. El pueblo es chato y mal mantenido, pero
tuvieron el tino de aprovechar también las aguas termales que brotan
inagotables del inmenso Acuífero Guaraní, y lo hicieron con un criterio a mi
entender inteligente. Tomando en cuenta la mentalidad propia del turista de
termas, que es sedentario y con poco interés en recorrer los pueblos e
interesarse por sus costumbres y su historia, armaron lo que podría llamarse un
"barrio cerrado termal", un inmenso predio de 42 hectáreas alejado
del pueblo, donde además de las piletas termales
hay instalados hoteles, bungalows,
restaurantes, comercios y hasta
campings, de modo que el usuario puede pasarse los días sin salir del complejo
y sin "mezclarse con la chusma". Creo que pueden conseguir clientes
con este sistema, aunque no es el tipo de turismo que a nosotros nos gusta.
LAS TERMAS DE FEDERACION
Jueves 31 y viernes 1º
Contra los pronósticos, el tiempo cambió radicalmente el miércoles a la
noche. De modo que si veníamos perdiendo por goleada (días feos 3, días lindos
0) al final casi empatamos, pues terminamos 3 a 2. Fueron dos días espectaculares, que
aprovechamos para disfrutar a pleno las termas, con sus piletas descubiertas y
sus amplios parques.
Aquí vemos nuestro departamento
frente al complejo termal,
una vista del mismo desde la ventana que incluye el restaurant “Los Pinos” donde
almorzamos varias veces, bien y con buenos precios (la boga grillada me resultó
exquisita).
Con estas pintas salíamos rumbo al complejo por este sendero
peatonal, dando la vuelta al complejo hasta la entrada.
Yo me preguntaba de dónde salen aguas termales en esta provincia que no
tiene montañas ni volcanes (ya hay unos 10 centros termales en Entre Ríos, y
siguen instalando nuevos). La respuesta es: del famoso Acuífero Guaraní, ese
del que se habla mucho últimamente pues parece ser pretendido por Estados
Unidos y otras potencias por su valor como enorme reserva de agua potable.
Este gigantesco “tanque de agua subterráneo”
alberga más de 40.000 killómetros cúbicos de agua, que es renovable. Como referencia, baste mencionar que el
consumo anual de agua en Argentina para todos los usos es de unos 15 km3. Su
extensión de 1.200.000 km2, que abarca Brasil (70’%), Argentina (20%), Paraguay
(6%) y Uruguay (4%). Y como está
muy profundo (en Federación tuvieron que perforar más de 1.200 m2) sale caliente
por la energía geotérmica. De modo que no solo tenemos agua para dar de beber
al mundo, sino también para ducharlo. En Federación el agua sale a una
temperatura de 42ºC,
que es la de algunas piletas (a mi gusto, excelente el calorcito). En otras, se
ve que la enfrían y así están entre 35 y 40ºC.
Los uruguayos, que según vimos son los que menos Acuífero Guaraní
poseen, fueron los primeros que se avivaron e instalaron las termas de Arapei.
Federación, como vimos, se salvó gracias a que decidieron copiarlos. Luego el
ejemplo se extendió por todo Entre Ríos. No sería extraño que las termas
empiecen a pulular por otras provincias argentinas bajo las cuales yace este
recurso, especialmente Misiones, Corrientes y Santa Fe. Los mapas disponibles, incluso, extienden el
acuífero hasta la provincia de Santiago del Estero, por lo que cabe preguntarse
si las viejas termas de Río Hondo no obtienen el recurso de este mismo
acuífero.
ROSARIO SIEMPRE ESTUVO CERCA
Sábado 2 y domingo 3
Temprano
partimos hacia Rosario, vía Villaguay, Nogoyá y Victoria, para esquivar la
peligrosa ruta 14.
Fue un agradable viaje atravesando la
provincia arrugada de Entre Ríos (puras "lomadas"). Sólo unos 70 kilómetros por la
ruta 14, y apenas pasando Concordia anduvimos por rutas más tranquilas, aunque
con desparejo estado de conservación La única parada que hicimos fue en
Victoria, para ver un poco esa antigua población que supo tener importante
inmigración vasca (tanto que su nombre anterior y su iglesia actual se llaman
"Nuestra Señora de Aranzazu", en honor de esa virgen euskara), y
también la abadía benedictina "del Niño Dios", donde los monjes que
visten túnicas y capuchas negras elaboran el licor Monacal, del estilo del
francés "Benedictine". Así que nos compramos una botellita y sólo
quedó del viaje cruzar el ancho delta del Paraná (60 km hasta Rosario).
Esto fue interesante por dos cosas: apreciar el extraño paisaje desértico
compuesto de islas, arroyos y riachos, y
la gran obra de ingeniería que se hizo para atravesarlos; una sucesión de altos
terraplenes y puentes que culminan con un grandioso puente que cruza el brazo
principal del Paraná, y desemboca en la parte norte de Rosario, gran centro
urbano de más de 1 millón de habitantes, pero geográficamente tan pampeano como
Mar del Plata ("La pampa es ancha y ajena"...)
Apenas instalados, fuimos a caminar por el centro, tomando un café en el Bar El
Cairo, al que concurría el famoso dibujante y escritor rosarino Roberto
Fontanarrosa, fallecido hace un año. Al día siguiente, que se presentó
radiante, fuimos por la mañana hacia el Parque Independencia, disfrutando de
sus lagos, añosas arboledas, puentes y estatuas,

y también a ver el
recientemente inaugurado monumento al Che Guevara, primero en el país, en el
que se le rinde homenaje a este rosarino universal.
Está ubicado en un
descampado correspondiente a lo que fueron terrenos del ferrocarril, en la Estación Central
Córdoba, lamentablemente en desuso ("Menem lo hizo").
La
estatua está bien lograda, impacta por lo expresivo de su actitud desafiante,
aunque no lleve su clásica metralleta (para no irritar a algunos, seguramente).
Al mediodía nos trasladamos hasta la costa del río. Allí nos sacamos una foto
con la estatua de otro rosarino famoso, el comediante Alberto Olmedo, aquel que
murió trágicamente en Mar del Plata.
Nuestros amigos Chino y Silvia siguieron
con el auto y nos dejaron cerca del Museo de Arte Contamporáneo , que está
instalado en unos enormes silos reciclados.
Almorzamos frugalmente en las
terrazas del bar Davis (nombre anterior de los silos), al pie del museo y con
una grandiosa vista sobre el río. Al fondo se alcanza a ver el gran puente a
Victoria por el que llegamos.
Luego empezamos las caminatas programadas. Lo
primero (y no previsto) fue tener que subir por escaleras los 10 pisos del
museo, ya que no andaba el ascensor. Lo hicimos de buen grado para ver las
obras expuestas y además, las grandes panorámicas que se iban apreciando por
las ventanas a medida que ascendíamos.
Entre
los materiales exhibidos nos llamó la antención éste de León Ferrari, con su su
propio comentario, con lo cual no hay nada más que agregar.
Una vez recorrido el museo, caminamos la costa hacia el centro. Un largo
trayecto en el que no dejamos de admirar las obras de urbanización y
parquización que han hecho a lo largo de muchas cuadras junto a las barrancas
del Paraná (senderos, barandas, parques,
asientos, juegos infantiles,bares, lugares de recreación y de extensión
cultural (títeres, bailes, músicos, etc), y cómo lo aprovechaban al sol
multitudes de rosarinos.
Así llegamos hasta el gigantesco Monumento a la Bandera, sólido edificio
hecho con mármol de
San Juan.
Allí me saqué una foto la estatua de quien creó
aquí la bandera, el gran Manuel Belgrano.
Subimos (esta vez en ascensor) hasta su torre para ver nuevas
panorámicas de la ciudad y del Paraná), y seguimos, cruzando la Plaza 25 de Mayo, hasta el
hotel que está en las inmediaciones.
Una cansadora pero muy gratificante caminata que nos permite recomendar a
Rosario como ciudad muy agradable para visitar y por qué no, para residir en
ella.
El lunes 4 salimos temprano y al
mediodía llegamos sin novedad a la casa de mi hijo Martín en Buenos Aires,
viajando por una cómoda autopista, pero con algunas demoras por el intenso
tránsito.
Así
dimos por terminado este lindo viaje, en el que el que estuvimos “Entre Ríos”
(los imponentes Paraná y Uruguay), disfrutando de los paisajes y la amabilidad
de su gente, y sumergidos en otras aguas, las que brotan del no menos
imponente Acuífero Guaraní.
NOTA:
Esta nota fue reconstruida en junio 2020 (trabajo de cuarentena), ya
que el sitio donde se encontraba (pachig.blogspot.es) desapareció al
extinguirse el servidor.