lunes, 1 de septiembre de 2008

VIAJE A FEDERACION Y ROSARIO


Julio / agosto 2008
Participantes: Silvia “Palomita” Berasategui, Rodolfo “Chino” Danza, Silvia “Pimpo” Mercère, Francisco “Pachi” Gorricho.
Vehículo: El Corsa de los Danza

ESCALA EN CONCEPCION

Domingo 27
Salimos de Mar del Plata a las 8:30, por la autovía 2. A poco de andar nos empezó a rodear una espesa niebla que duró casi 200 km (faltaba poco para Dolores). Esto nos hizo demorar más de la cuenta. No obstante, después de atravesar Buenos Aires por autopista logramos acceder sin equivocarnos a la ruta de los varios nombres: Aceso Norte, Panamericana, Ruta Nacional 9, Autopista del Buen Ayre, etc). Fue momento oportuno para almorzar unos frugales sandwiches en una estación de servicio frente a la fábrica Ford, en Pacheco, y continuar nuestro camino cruzando el Paraná y entrando en territorio entrerriano por los imponentes puentes del complejo Zárate – Brazo Largo. Al tomar la ruta 14 (la del Mercosur) se acabó la tranquilidad: atestada de camiones y otros vehículos conducidos por gente absolutamente inescrupulosa, nos hizo dudar en volver a estos lugares hasta tanto se habilite la autopista que está en construcción hace años.
A eso de las 18 h. llegamos a Concepción del Uruguay donde teníamos reservadas habitaciones en el hotel Gran Litoral.


Salimos a recorrer un poco esta ciudad de 75.000 habitantes (“uruguayenses”),  apodada "la Histórica" (allí nacieron Pancho Ramírez y Urquiza, fue capital de la provincia de Entre Ríos y de la República de Entre Ríos, allí en la pirámide de la plaza Ramírez, Urquiza efectuó su famoso pronunciamento contra Rosas en 1851), pero ahora luce abandonada, muy pueblerina y reacia al turismo.  Visitamos el puerto sobre el río Uruguay
 y luego, en el centro, el mausoleo de Urquiza en la catedral  y pasamos por el Colegio Superior del Uruguay, fundado por Urquiza en 1849, que fue la primera escuela laica del país. Esa noche de sábado la gente se entretenía dando vueltas en auto a la plaza Ramírez, a tal punto que no se podía cruzar la calle para acceder a la plaza.  Cenamos en el hotel. Yo, en homenaje al Supremo Entrerriano, me mandé una buena "suprema entrerriana" (estas son zonas de gran producción avícola).

TURISTEANDO HACIA FEDERACION

Lunes 28
El plan para hoy preveía que este lunes iba a ser al más movido en cuanto a recorridos. En efecto, había muchos lugares interesantes para recorrer en las cercanías de Concepción y en el trayecto hasta Federación.
A 23 km. hacia el oeste, se encuentra  el palacio San José.
La noche anterior habíamos visto dónde están los restos de Urquiza; ahora veríamos donde vivió y fue asesinado. Es un testimonio histórico y arquitectónico excepcional, que yo había visitado hace 30 años pero que valió la pena hacerlo nuevamente. Se destaca lo cuidado del lugar,
la reconstrucción de los ambientes y los elementos de época muy bien conservados.
Hay curiosidades, tales como los símbolos masónicos en la magnífica capilla,
la ornamentación de su cúpula;
los bustos de conquistadores en el jardín (Hernán Cortez, Alejandro Magno, Napoleón y Julio César, se ve que eran admirados por el prócer),
la habitación que usó Mitre, con un retrato del mismo,
o la que usó Sarmiento, con el detalle de una canilla  para demostrarle al civilizador sanjuanino que un “bárbaro federal” gozaba de agua corriente (fue la primera construcción argentina en poseer ese servicio).
También los cielorrasos con espejos  
 y los cuadros con las batallas libradas por Urquiza, pintados por Juan Manuel Blanes.
Pese a que no nos garantizaban el estado del camino, decidimos salir de aquí directamente hacia Villa Elisa por una ruta de tierra de 16 km. No nos arrepentimos, pues vimos lindos paisajes y tranquilos y prolijos pueblitos: Pronunciamiento y Primero de Mayo. Pasamos por Villa Elisa con intención de visitar sus termas, pero no estaban a mano así que seguimos, ya por pavimento, rumbo a Villa San José (nada que ver con el palacio San José que habíamos visitado antes); aquí sí nos detuvimos a mirar su parque termal, pequeño pero con buenas vistas al río Uruguay. Muy cerquita está la ciudad de Colón, que indudablemente se ha convertido en el centro turístico de esta región. Es una ciudad muy bonita, con una costanera espectacular sobre un majestuoso río Uruguay. Allí nos detuvimos a visitar su parque termal, que también es atractivo.
Luego visitamos la zona del puerto, con numerosos comercios dedicados a la venta de productos regionales, entre los que se destaca el “Sótano de los quesos"; visitamos el añejo “Palacio de Turismo” (repleto de visitantes haciendo averiguaciones) y almorzamos en un coqueto restaurant con vista al río. Durante el almuerzo decidimos continuar el paseo por otro camino de tierra: el que conduce al Pueblo Liebig, donde funcionó desde principios del pasado siglo XX una fábrica inglesa que abasteció de "corneed beef"  a los ejércitos aliados en las dos guerras,
ahora se presenta como un pueblo fantasma que permite apreciar las ruinas de una localidad diseñada y construída por los ingleses: la gran fábrica con sus chimeneas,
los chalets de los funcionarios, las viviendas de los obreros, la capilla.
Unos pocos kilómetros más de tierra y accedimos a la intimidante ruta 14, por la cual, ya camino a Federación, nos detuvimos en el Parque Nacional El Palmar, importante reservorio de palmeras yatay,
que  cuenta además con  bonitas playas sobre el río Uruguay.
Ya cayendo la tarde llegamos a Federación, instalándonos en los departamentos que habíamos reservado en el complejo Kuaray (Paraná y Vuelta de Obligado, frente al complejo termal). Sin perder tiempo, decidimos hacer nuestro primer baño en las termas (usamos la pileta cubierta, por el fresquito que hacía) y cenamos dorado a la parrilla en un restaurant de las cercanías.


HISTORIA DE FEDERACION

Martes 29

Esta es una ciudad interesante: fue cambiada de lugar 2 veces. Primero era una posta que creó el padre de San Martín y  consolidó Belgrano. Luego, Urquiza la trasladó y le puso de nombre Federación (en contra de los "salvajes unitarios") y en 1979 la demolieron e inundaron para hacer el dique Salto Grande y trasladaron a todos 5 km. a una ciudad hecha al efecto. Hoy  estuvimos en el interesante Museo de los Asentamientos, que funciona en lo que fue capilla de la vieja Federación, que fue lo único que salvaron trasladando piedra por piedra y edificándola nuevamente. 
Recorrimos el museo que conserva entre otras cosas el reloj de la iglesia principal que también fue demolida,
también un mortero igual al que tenemos en casa (y que también vimos en el Palacio San José)
y nos pasaron un par de documentales con toda esta historia y los graves problemas de desarraigo que sufrió esta gente, trasladada por la dictadura militar que, por ejemplo, no les dejaba llevar gallinas ni más de una mascota, argumentando que la nueva Federación tenía que ser "una ciudad moderna".
Respecto a esto, se puede decir que la ciudad tiene amplios parques, pero un diseño urbanístico confuso (a esto contribuye el hecho de que se formó "otra nueva Federación" (la cuarta?)alrededor del complejo termal), calles demasiado angostas, casas iguales de diseño ordinario

 y locales comerciales también iguales, pero horribles, a cuyas veredas se accede únicamente mediante escaleras (discapacitados abstenerse). O sea, deja mucho que desear para una ciudad diseñada especialmente hace un par de décadas.



La estética “modernista” se puede apreciar en la iglesia
y la Escuela Nº 1, el reloj  y el monumento a los caídos en las Malvinas.

Me resultó agradable la forestación de sus calles, utilizando mucho el aromático y frondoso aguaribay.
Como resabio de la vieja Federación se pueden ver plantas que sobrevivieron asomando su copa del lago
 y una calle alejada que imprevistamente se sumerge en el mismo (menos mal que alcanzamos a girar a tiempo).
Otra curiosidad fue encontrar en plena costanera un arbolito que presentaba un gran nido al alcance de la mano. Al acercarnos, resultó ser un nido de avispas, por lo cual emprendimos rápido la retirada. Luego averigúé que se trataban de “camoatíes” , una especie pequeña, propia del noreste,  que da miel y no es agresiva si no se la molesta.
El descubrimiento de agua termal en 1994 y la construcción del Complejo fue lo que salvó a esta nueva ciudad de una temprana muerte. El folleto que nos dieron en el Museo de los Asentamientos dice: “en los primeros tiempos, la pérdida de la comunicación e identidad cultural dieron lugar a una ciudad anónima” “…y el agua nos devolvió la vida”. Este es el monumento que le hicieron al primer pozo en el Complejo.
Ahora todo gira alrededor de este recurso turístico. El Complejo es muy grande (9 hectáreas), y todo es muy cuidado y prolijo. Da gusto estar sumergido en las cálidas aguas de alguna de sus numerosas piletas. Si bien el clima imperante (nublado, fresco y lluvioso) hacía que las más concurridas sean las cubiertas , y nosotros nos contábamos entre los usuarios, también había quienes usaban las descubiertas.
Este día lo dedicamos a disfrutar de las termas, y a las exquisitas naranjas entrerrianas, que vendían a un peso el kilo por las calles. 

EL PAISANO EUGENIO Y CHAJARI

Miércoles 30
El tiempo no mejoraba. Igual  seguiamos disfrutando de las termas, pero hoy matizamos con un paseíto por los alrededores.
El acceso desde la ruta 14 a Federación es bastante largo: 18 kilómetros. A mitad de camino se encuentra un lugar montado para el turismo por el paisano Eugenio y su hermano, que fabrica guitarras. Su nombre, “La Posta” ya es deliberadamente equívoco: “La posta de Mandisovi” fue el primer asentamiento de lo que hoy es Federación, pero no tiene nada que ver con eso. Han edificado un rancho de adobe, un horno de barro y un mangrullo , y cuentan con ovejas, gallinas y caballos, que ofrecen para dar una vuelta.
Por una retribución “a voluntad” el paisano Eugenio muy sonriente nos mostró el interior del rancho, donde se exhibían numerosas guitarras y otros instrumentos en elaboración. Lo que exhibe aquí Eugenio no es una bandera argentina tachada por los comunistas, sino la bandera de la Provincia de Entre Ríos.
Continuamos nuestro paseo tomando la famosa ruta 14 unos 30 kilómetros hacia el norte. Así llegamos a Chajarí.
Este pueblo está curiosamente más cerca de la provincia de Corrientes que del río Uruguay, ya que está edificada a unos cuantos kilómetros de sus orillas. El pueblo es chato y mal mantenido, pero tuvieron el tino de aprovechar también las aguas termales que brotan inagotables del inmenso Acuífero Guaraní, y lo hicieron con un criterio a mi entender inteligente. Tomando en cuenta la mentalidad propia del turista de termas, que es sedentario y con poco interés en recorrer los pueblos e interesarse por sus costumbres y su historia, armaron lo que podría llamarse un "barrio cerrado termal", un inmenso predio de 42 hectáreas alejado del pueblo, donde además de las piletas termales
 hay instalados hoteles, bungalows, restaurantes, comercios  y hasta campings, de modo que el usuario puede pasarse los días sin salir del complejo y sin "mezclarse con la chusma". Creo que pueden conseguir clientes con este sistema, aunque no es el tipo de turismo que a nosotros nos gusta.

LAS TERMAS DE FEDERACION

Jueves 31 y viernes 1º
Contra los pronósticos, el tiempo cambió radicalmente el miércoles a la noche. De modo que si veníamos perdiendo por goleada (días feos 3, días lindos 0) al final casi empatamos, pues terminamos 3 a 2. Fueron dos días espectaculares, que aprovechamos para disfrutar a pleno las termas, con sus piletas descubiertas y sus amplios parques.

 Aquí vemos nuestro departamento frente al complejo termal,
una vista del mismo desde la ventana  que incluye el restaurant “Los Pinos” donde almorzamos varias veces, bien y con buenos precios (la boga grillada me resultó exquisita).
Con estas pintas salíamos rumbo al complejo por este sendero peatonal, dando la vuelta al complejo hasta la entrada.


Yo me preguntaba de dónde salen aguas termales en esta provincia que no tiene montañas ni volcanes (ya hay unos 10 centros termales en Entre Ríos, y siguen instalando nuevos). La respuesta es: del famoso Acuífero Guaraní, ese del que se habla mucho últimamente pues parece ser pretendido por Estados Unidos y otras potencias por su valor como enorme reserva de agua potable.
 Este gigantesco “tanque de agua subterráneo” alberga más de 40.000 killómetros cúbicos de agua, que es renovable.  Como referencia, baste mencionar que el consumo anual de agua en Argentina para todos los usos es de unos 15 km3. Su extensión de 1.200.000 km2, que abarca Brasil (70’%), Argentina (20%), Paraguay (6%) y Uruguay (4%).  Y como está muy profundo (en Federación tuvieron que perforar más de 1.200 m2) sale caliente por la energía geotérmica. De modo que no solo tenemos agua para dar de beber al mundo, sino también para ducharlo. En Federación el agua sale a una temperatura de 42ºC, que es la de algunas piletas (a mi gusto, excelente el calorcito). En otras, se ve que la enfrían y así están entre 35 y 40ºC.
Los uruguayos, que según vimos son los que menos Acuífero Guaraní poseen, fueron los primeros que se avivaron e instalaron las termas de Arapei. Federación, como vimos, se salvó gracias a que decidieron copiarlos. Luego el ejemplo se extendió por todo Entre Ríos. No sería extraño que las termas empiecen a pulular por otras provincias argentinas bajo las cuales yace este recurso, especialmente Misiones, Corrientes y Santa Fe.  Los mapas disponibles, incluso, extienden el acuífero hasta la provincia de Santiago del Estero, por lo que cabe preguntarse si las viejas termas de Río Hondo no obtienen el recurso de este mismo acuífero.
ROSARIO SIEMPRE ESTUVO CERCA
Sábado 2 y domingo 3
Temprano partimos hacia Rosario, vía Villaguay, Nogoyá y Victoria, para esquivar la peligrosa ruta 14.
Fue un agradable viaje  atravesando
la provincia arrugada de Entre Ríos (puras "lomadas"). Sólo unos 70 kilómetros por la ruta 14, y apenas pasando Concordia anduvimos por rutas más tranquilas, aunque con desparejo estado de conservación La única parada que hicimos fue en Victoria, para ver un poco esa antigua población que supo tener importante inmigración vasca (tanto que su nombre anterior y su iglesia actual se llaman "Nuestra Señora de Aranzazu", en honor de esa virgen euskara), y también la abadía benedictina "del Niño Dios", donde los monjes que visten túnicas y capuchas negras elaboran el licor Monacal, del estilo del francés "Benedictine". Así que nos compramos una botellita y sólo quedó del viaje cruzar el ancho delta del Paraná (60 km hasta Rosario).  Esto fue interesante por dos cosas: apreciar el extraño paisaje desértico compuesto de islas, arroyos y riachos,  y la gran obra de ingeniería que se hizo para atravesarlos; una sucesión de altos terraplenes y puentes que culminan con un grandioso puente que cruza el brazo principal del Paraná, y desemboca en la parte norte de Rosario, gran centro urbano de más de 1 millón de habitantes, pero geográficamente tan pampeano como Mar del Plata ("La pampa es ancha y ajena"...)
Apenas instalados, fuimos a caminar por el centro, tomando un café en el Bar El Cairo, al que concurría el famoso dibujante y escritor rosarino Roberto Fontanarrosa, fallecido hace un año. Al día siguiente, que se presentó radiante, fuimos por la mañana hacia el Parque Independencia, disfrutando de sus lagos, añosas arboledas, puentes y estatuas,

y también a ver el recientemente inaugurado monumento al Che Guevara, primero en el país, en el que se le rinde homenaje a este rosarino universal.
  Está ubicado en un descampado correspondiente a lo que fueron terrenos del ferrocarril, en la Estación Central Córdoba, lamentablemente en desuso ("Menem lo hizo").
 La estatua está bien lograda, impacta por lo expresivo de su actitud desafiante, aunque no lleve su clásica metralleta (para no irritar a algunos, seguramente).

Al mediodía nos trasladamos hasta la costa del río. Allí nos sacamos una foto con la estatua de otro rosarino famoso, el comediante Alberto Olmedo, aquel que murió trágicamente en Mar del Plata.

Nuestros amigos Chino y Silvia siguieron con el auto y nos dejaron cerca del Museo de Arte Contamporáneo , que está instalado en unos enormes silos reciclados.
Almorzamos frugalmente en las terrazas del bar Davis (nombre anterior de los silos), al pie del museo y con una grandiosa vista sobre el río. Al fondo se alcanza a ver el gran puente a Victoria por el que llegamos.
Luego empezamos las caminatas programadas. Lo primero (y no previsto) fue tener que subir por escaleras los 10 pisos del museo, ya que no andaba el ascensor. Lo hicimos de buen grado para ver las obras expuestas y además, las grandes panorámicas que se iban apreciando por las ventanas a medida que ascendíamos.


 Entre los materiales exhibidos nos llamó la antención éste de León Ferrari, con su su propio comentario, con lo cual no hay nada más que agregar.


Una vez recorrido el museo, caminamos la costa hacia el centro. Un largo trayecto en el que no dejamos de admirar las obras de urbanización y parquización que han hecho a lo largo de muchas cuadras junto a las barrancas del Paraná  (senderos, barandas, parques, asientos, juegos infantiles,bares,  lugares de recreación y de extensión cultural (títeres, bailes, músicos, etc), y cómo lo aprovechaban al sol multitudes de rosarinos.



Así llegamos hasta el gigantesco Monumento a la Bandera, sólido edificio hecho con mármol de
San Juan.
Allí me saqué una foto la estatua de quien creó aquí la bandera, el gran Manuel Belgrano.
Subimos (esta vez en ascensor) hasta su torre para ver nuevas panorámicas de la ciudad y del Paraná), y seguimos, cruzando la Plaza 25 de Mayo, hasta el hotel que está en las inmediaciones.
Una cansadora pero muy gratificante caminata que nos permite recomendar a Rosario como ciudad muy agradable para visitar y por qué no, para residir en ella.
El lunes 4 salimos temprano y al mediodía llegamos sin novedad a la casa de mi hijo Martín en Buenos Aires, viajando por una cómoda autopista, pero con algunas demoras por el intenso tránsito.
Así dimos por terminado este lindo viaje, en el que el que estuvimos “Entre Ríos” (los imponentes Paraná y Uruguay), disfrutando de los paisajes y la amabilidad de su gente,  y sumergidos en  otras aguas, las que brotan del no menos imponente Acuífero Guaraní.




NOTA: Esta nota fue reconstruida en junio 2020 (trabajo de cuarentena), ya que el sitio donde se encontraba (pachig.blogspot.es) desapareció al extinguirse el servidor.

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