Qué festejo de cumpleaños! Mi mujer
Silvia cumplió 60 y lo festejamos en París, ciudad que nos había encantado
entre tantas que habíamos visitado hace ya 15 años. Y no fuimos solos, sino que
nuestros amigos Diana y Ernesto, Silvia y Chino nos hicieron el honor de
“cruzar el charco” con nosotros y acompañarnos en el festejo. Fueron 10 días
inolvidables, en los que recorrimos la ciudad y nos contagiamos de su magia y
su belleza. Es que como argentinos siempre ha habido algún vínculo con Francia:
desde las ideas revolucionarias que iluminaron a nuestros próceres de Mayo,
pasando por Madame Ivonne y tantos otros personajes de nuestros tangos, el afán
de imitación que quiso hacer de nuestra Mar del Plata una Biarritz argentina,
hasta la “izquierda afrancesada” que buscaba inspiración más en el Mayo Francés
que en nuestra propia historia.
EL PANTEON, DONDE LOS REYES NO MANDAN.
En París uno puede empacharse
contemplando los lujos y opulencias de los destituidos nobles y monarcas, y el
no destituido clero. Pero hay pocos
lugares donde uno pueda palpar lo que fue la gran Revolución Francesa de 1789,
aquella que cambió al mundo con su lema “igualdad, libertad, fraternidad”.
Comentaba nuestra compañera de viaje Diana que hasta en la Consergierie, que
fue prisión revolucionaria para los nobles, se presenta a la encarcelada María
Antonieta y sus secuaces como pobres víctimas. Afortunadamante, está el
Panteón: allì se honra a los que lucharon por la libertad, a los que
enarbolaron las ideas luminosas que los guiaron, y a los que con su esfuerzo y
su talento hicieron su contribución al avance de la ciencia.
Uno puede contemplar las tumbas de
Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Emile
Zola, Marie Curie, Luis Braille, Jean Jaures, entre otros. Y se puede apreciar
cómo desde lo más alto de su enorme cúpula cuelga el péndulo de Foucault, que
demuestra la rotación de la tierra, a la par que va indicando la hora.
Pero lo que más me impresionó gratamente
fue el homenaje a los que lucharon por la libertad CONTRA Francia. Acá la tenemos a Silvia junto al muro que
recuerda a Louis Delgres (1766/1802), quien se opuso al restablecimiento de la
esclavitud por parte de Napoleón en la isla caribeña de Guadalupe, por lo cual
enfrentó a las tropas francesas muriendo en combate.
Y también se homenajea allì a François Toussaint Louverture, de raza negra como el anterior, principal líder de la Revolución Haitiana , primera revolución independentista triunfante en América Latina, que encima abolió el esclavismo y llevó al poder a quienes eran esclavos. Louverture creó un ejército popular que logró derrotó a las tropas imperialiales (25.000 soldados) que envió el otrora revolucionario Napoleón para destruir a los revolucionarios haitianos.
Y también se homenajea allì a François Toussaint Louverture, de raza negra como el anterior, principal líder de la Revolución Haitiana , primera revolución independentista triunfante en América Latina, que encima abolió el esclavismo y llevó al poder a quienes eran esclavos. Louverture creó un ejército popular que logró derrotó a las tropas imperialiales (25.000 soldados) que envió el otrora revolucionario Napoleón para destruir a los revolucionarios haitianos.
EL CASTILLO DE DON QUIJOTE.
Desde París hicimos una bonita excursión de
día completo al valle del Loira, Patrimonio Mundial de la UNESCO, caracterizado
por contar con más de 300 castillos edificados más que nada con fines
defensivos en distintas épocas. Visitamos tres de esos castillos, aunque por el
camino se vieron algunos más:
Chenonceau, el que avanza sobre un rìo y
cuenta con los más extensos y bonitos jardines;
Chambord, el más grandioso, que cuenta con una escalera de doble revolución o de doble hélice diseñada por Leonardo da Vinci, mecanismo similar a la que posee la del Piso de Deportes de Mar del Plata.
y Cheverny, el que cuenta con la mejor ambientación en sus salones y habitaciones.
Este último nos brindó la sorpresa de estar adornado por 34 pinturas sobre Don Quijote de la Mancha. Resulta que el libro de Cervantes era la ùltima moda allá por el siglo XVII cuando la reina María de Medici encargó la decoración de este castillo. Aquí lo vemos a Ernesto explicándole al Chino las características de este inesperado toque hispano en un castillo tan francés.
Chambord, el más grandioso, que cuenta con una escalera de doble revolución o de doble hélice diseñada por Leonardo da Vinci, mecanismo similar a la que posee la del Piso de Deportes de Mar del Plata.
y Cheverny, el que cuenta con la mejor ambientación en sus salones y habitaciones.
Este último nos brindó la sorpresa de estar adornado por 34 pinturas sobre Don Quijote de la Mancha. Resulta que el libro de Cervantes era la ùltima moda allá por el siglo XVII cuando la reina María de Medici encargó la decoración de este castillo. Aquí lo vemos a Ernesto explicándole al Chino las características de este inesperado toque hispano en un castillo tan francés.
LA ESTACION ARGENTINA
El metro (subte) de París es un medio muy
eficaz para movilizarse en la Ciudad Luz, ya que forma una red muy completa que
permite fácil acceso a cualquier
destino. La línea más importante, la Nª 1, que recorre París de este a oeste, nos
llevó a La Defense, el barrio hiper-moderno de París que cuenta como emblema
con el Gran Arco de Triunfo,
un gigantesco cubo de 100 mt por lado, que está alineado a la distancia con el Arco de Triunfo de L’Etoile, y es como un homenaje moderno a ese famoso monumento napoleónico. Como curiosidad, es un gran edificio de oficinas, pero no tiene ventanas al exterior, sólo miran hacia adentro del arco y muy disimuladas con sus vidrios espejados.
un gigantesco cubo de 100 mt por lado, que está alineado a la distancia con el Arco de Triunfo de L’Etoile, y es como un homenaje moderno a ese famoso monumento napoleónico. Como curiosidad, es un gran edificio de oficinas, pero no tiene ventanas al exterior, sólo miran hacia adentro del arco y muy disimuladas con sus vidrios espejados.
Lo interesante del viaje por la línea 1
es que es un tren totalmente automatizado, es decir: no tiene conductor, sólo
hay vagones (muy confortables) con pasajeros. Estábamos en manos de la tecnología! Las estaciones tienen un cerco
semi-transparente junto al andén. Los trenes paran en cada estación exactamente
a la altura de una puerta en el cerco que se abre simultáneamente con la del
vagón para dejar subir y bajar a los pasajeros: sincronización y seguridad
total.
Pero más curioso para nosotros resultó
encontrarnos, cinco estaciones antes de La Defense, con una estación llamada
“Argentina”. Tanto nos extrañó que a la vuelta decidimos bajar un rato con
Silvia a mirarla: tiene varios afiches luminosos que muestran los grandes
atractivos turísticos de mi país (las cataratas del Iguazú, el glaciar Perito
Moreno, la quebrada de Humahuaca, etc.),
y también sus grandes talentos: Gardel, Fangio, el marplatense Piazzola, Niní Marshall, Borges, etc. Nos sentimos en cierta forma muy gratificados con esta distinción parisina, máxime que no vimos otras estaciones que se llamaran Brasil, México, ni siquera España o Italia. Averiguando un poco, encontré que en 1900 esta estación había sido nombrada “Obligado”, porque allí había una calle en homenaje a la batalla de la Vuelta de Obligado en que la escuadra francesa junto con la inglesa lograron una “victoria pírrica” (así dice Wikipedia) contra la Argentina. Sí, la misma batalla que se conmemora aquí como Día de la Soberanía y que el gobierno actual tuvo el tino de poner por fin como feriado. Pero luego de la segunda guerra mundial, en agradecimiento a la ayuda argentina a la reconstrucción francesa, se le cambió el nombre por el actual, el 25 de mayo de 1948.
y también sus grandes talentos: Gardel, Fangio, el marplatense Piazzola, Niní Marshall, Borges, etc. Nos sentimos en cierta forma muy gratificados con esta distinción parisina, máxime que no vimos otras estaciones que se llamaran Brasil, México, ni siquera España o Italia. Averiguando un poco, encontré que en 1900 esta estación había sido nombrada “Obligado”, porque allí había una calle en homenaje a la batalla de la Vuelta de Obligado en que la escuadra francesa junto con la inglesa lograron una “victoria pírrica” (así dice Wikipedia) contra la Argentina. Sí, la misma batalla que se conmemora aquí como Día de la Soberanía y que el gobierno actual tuvo el tino de poner por fin como feriado. Pero luego de la segunda guerra mundial, en agradecimiento a la ayuda argentina a la reconstrucción francesa, se le cambió el nombre por el actual, el 25 de mayo de 1948.
BASURA PROFILACTICA
Desde hace años París tiene unos curiosos
receptores de basura. Son sencillos aros metálicos de los cuales cuelga
libremente una bolsa transparente, lo cual les da un aspecto de profilácticos
gigantes. Parece ser que este diseño se adoptó para que sea visible el
interior de las bolsas ante la posibilidad de que se introduzcan en ellas
artefactos explosivos. Es verdad, no son muy elegantes, no están en onda con el
“glamour” de París. Y además, les permiten a los cuervos urbanos picotearlas
con avidez.
TORRE EIFFEL CENTELLEANTE
Para subir a la famosísima Torre Eiffel
tuvimos un par de buenas ideas: primero adquirir por Internet antes de salir el
Paris Museum Pass, que permite el acceso a más de 60 museos y edificios de
interés en la ciudad y alrededores, entre ellos el Louvre, el D’Orsay,
Versalles, el Arco de Triunfo, Notre Dame y la propia Torre Eiffel.
No tanto por el ahorro obtenido, que no será tanto teniendo en cuenta que uno no va a visitar los 60 museos, sino porque uno se ahorra las enormes colas para sacar entrada, aunque sí hay que hacer las colas para entrar. Excepciones: los edificios católicos. Solo Notre Dame (el acceso a las torres, ya que la entrada al templo por supuesto es gratis) está incluido, no así el Sacre-Coeur, y en Notre Dame tenés que hacer también la cola para sacar entrada.
No tanto por el ahorro obtenido, que no será tanto teniendo en cuenta que uno no va a visitar los 60 museos, sino porque uno se ahorra las enormes colas para sacar entrada, aunque sí hay que hacer las colas para entrar. Excepciones: los edificios católicos. Solo Notre Dame (el acceso a las torres, ya que la entrada al templo por supuesto es gratis) está incluido, no así el Sacre-Coeur, y en Notre Dame tenés que hacer también la cola para sacar entrada.
La segunda buena idea fue ir de noche
(llegamos como a las 23:30): la gigantesca torre totalmente ilumninada es
impactante, había poca gente, menos amontonamiento y disfrutamos de hermosas
vistas nocturnas del cercano Sena y de todo París. Además, a las 12 (como a
cada hora nocturna) se prenden una especie de flashes centelleantes durante varios
minutos, lo que aumenta la espectacularidad del momento.
El único inconveniente es que a esa hora ya no funciona el ascensor que lleva hasta la cúspide, de modo que llegamos sólo al segundo nivel (más de 100 metros de altura), pero dicen que desde allí se obtienen las mejores vistas,
El único inconveniente es que a esa hora ya no funciona el ascensor que lleva hasta la cúspide, de modo que llegamos sólo al segundo nivel (más de 100 metros de altura), pero dicen que desde allí se obtienen las mejores vistas,
ARBOLES CUADRADOS
Una manía de la jardinería francesa es
querer demostrar el dominio del hombre sobre la naturaleza. Así, los típicos
jardines franceses ofrecen formas geométricas, simétricas, ordenadas,
dibujadas. Y lo máximo consiste en hacer cuadrados a los árboles. Así los
tienen recortados en los Jardines de Luxemburgo,
en Versalles,
en la Plaza de los Vosgos, etc.
Me quedé con las ganas de ver con qué equipamiento hacen ese trabajo en árboles que pueden tener como 10 metros de altura o más.
en Versalles,
en la Plaza de los Vosgos, etc.
Me quedé con las ganas de ver con qué equipamiento hacen ese trabajo en árboles que pueden tener como 10 metros de altura o más.
PARIS DIVERSO
París está poblado por gente de todas las
razas y todos los estilos.
Muchos orientales (como los que se ven en
esta fuente de Stravinsky, junto al centro de arte Pompidou) son, por supuesto,
turistas.
LOS CAFES QUE MIRAN A LA CALLE
París es famosa por sus bares y cafés.
Los hay por todos lados y uno no puede menos que dejarse tentar por pasar un
rato sentado en una mesa al aire libre, en la vereda, disfrutando del buen
clima y de la contemplación del paisaje urbano y su gente. Tan importante es
esa contemplación para los parisinos que es habitual que los parroquianos se
sienten no alrededor de la mesa, sino alineados, mirando hacia la calle.
Y así apreciar la variada vida parisina, por ejemplo esta simpática movida de “abrazos gratis”.
Y así apreciar la variada vida parisina, por ejemplo esta simpática movida de “abrazos gratis”.
EL BIDET
El departamento que alquilamos, por el
barrio latino, estaba muy bien equipadito. Pero hubo algo que extrañamos
(además del mate): el bidet. Parece que este útil sanitario no lo tienen
presente en esta ciudad. Por eso en su homenaje comparto el video de la
graciosa canción “El barón de Bidet” del grupo catalán La Trinca, que inventa
una historia muy parisina para un artefacto ausente en París.
NOTA: Esta nota fue reconstruida en junio 2020 (trabajo de cuarentena), ya que el sitio donde se encontraba (pachig.blogspot.es) desapareció al extinguirse el servidor.

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