domingo, 10 de noviembre de 2019

A FLORIANOPOLIS EN BERLINGO



Protagonistas: Diana, Silvia, Ernesto, Pachi
26 de setiembre  al 7 de octubre de 2019 (12 días)
Vehículo: la Berlingo de Ernesto.
Más de 4400 kilómetros recorridos.
Hicimos el viaje en 3 etapas: 1) Mar del Plata – Buenos Aires, aprovechando que teníamos alojamiento disponible en la capital; 2)  Sao Gabriel; 3) Florianopolis.
Optamos por entrar por Uruguay (Paysandú – Rivera) en lugar de evitar el paisito entrando por Uruguaiana. Eran 100 km menos y mejor ruta, que compensaban el adicional de trámites aduaneros.
Hasta Porto Alegre son 1600 kilómetros de pampa: bonearense, entrerriana, uruguaya y brasilera.  Desde Entre Ríos la pampa empieza a ondularse, pero la vegetación, los cultivos, la ganadería, las aves son muy similares. Podemos destacar como más propios de la pampa brasilera los arrozales y los lapachos que estaban en flor (amarillos a la ida y rosados a la vuelta).
Pero el ave que más vimos por la ruta brasilera 290 es nuestro conocido tordo renegrido, cuyo nombre científico es bien nuestro: Molothrus bonariensis. Esa ruta, que tomamos en Rosario do Sul (en bastante mal estado por cierto) es anunciada en los carteles como “ruta pampa gaúcha”.
Hicimos noche en Sao Gabriel (Estado de Río Grande do Sul),
donde también habíamos parado en nuestro viaje a las Sierras Gaúchas. Pero esta vez el hotel  “La campaña” no estaba en la ciudad, sino en la misma ruta, muy práctico para viajeros de paso como nosotros.

Allí tomaban mate, como buenos gauchos.
En Porto Alegre, después de pasar al lado del nuevo estadio del Gremio,
cambiamos la ruta que habíamos hecho hace 10 años yendo a las Sierras Gaúchas. En lugar de ir hacia el norte continuamos hacia el mar. De allí hacia el norte el camino transcurre por una estrecha llanura costera limitada por la Serra Geral, pero lo que se ve a la derecha no es el mar, sino multitud de lagunas. Una de ellas, la laguna Imarui, 100 kilómetros antes de llegar a Florianopolis, se ve que no pudo ser esquivada por los que diseñaron la ruta y tuvieron que hacer un enorme puente para cruzarla.



Con tránsito complicado, llegamos de noche a las 20 a nuestro destino: Ingleses Holiday Resort, rúa das gaivotas 1709, frente a playa de los ingleses. Poco concurrido, por no ser temporada alta, cuenta con piletas exteriores que casi no usamos por el clima fresco,
y una pileta calefaccionada que usamos bastante.

PLAYA DE LOS INGLESES
La primera actividad fue una larga caminata por la playa contigua al hotel, de casi 5 km de extensión.
Llegamos hasta el gran médano que marca el extremo sur de dicha playa.
Al día siguiente caminamos mucho menos hasta el extremo norte, donde el morro de frondosa vegetación se intruduce en el mar.
Esta región forma parte de la llamada “Mata atlántica”, selva tropical que se extiende por todo el litoral brasilero hasta Río Grande do Sul, y por el interior llega hasta la provincia argentina de Misiones. Ya habíamos estado en estrecho contacto con esta selva en nuestro anterior viaje a Isla Grande.
Por allí había un santuario umbanda, con estatuillas de diversas divinidades.
El barrio de la playa de los ingleses tiene un sector comercial que también recorrimos, con locales de venta de souvenirs y algunos gastronómicos, con poca actividad en esta época.


También se instalaba frente al hotel una pintoresca cervecería ambulante.

LAGOA DA CONCEICAO
Otro día lo dedicamos a una recorrida en auto hasta la lagoa da Conceicao, que ocupa gran parte del centro de la isla. Primero visitamos la Barra da lagoa, playa donde desemboca el arroyo que desagua la laguna. 

Luego caminamos por la orilla de la laguna, y aprovechamos para almorzar “secuencia de camarones” en uno de los muchos restaurants que se encuentran allí.
De regreso fuimos a la famosa playa de Canasvieras, haciendo una caminata por la arena.

CENTRO DE FLORIANOPOLIS
Un día lo dedicamos a recorrer el centro. Tomamos un bus que finalizó su recorrido en la terminal que está a pasos de la Plaza XV de Noviembre, la principal de la ciudad.
Visitamos la plaza, que tiene en su centro una figueira (higuera) centenaria.
Junto a la plaza está el imperdible Museo Histórico, en un edificio palaciego. Se llama palacio Cruz e Souza en homenaje al poeta simbolista del siglo XIX nacido en Florianópolis, que en ese entonces se llamaba Nuestra Señora del Destierro.  
El museo tenía una exposición temporal de moda y exhibe muebles y objetos domésticos de distintas épocas. Se destaca su arquitectura lujosa, con vitrales, estatuas, balaustradas de mármol de Carrara,

y muy en especial los pisos de madera, que forman figuras geométricas distintas en cada ambiente, hechas con tablas de distintas maderas.Te hacen poner una especie de chancletas-patines para no estropearlos.
Luego caminamos hasta el Mercado Público, edificio histórico inaugurado en 1898 en ese estilo colonial muy propio de esta ciudad.
Muy variado y prolijo, cuenta con locales gastronómicos en uno de los cuales comimos unos “pasteis”, especie de empanadas fritas que en nuestro caso fueron de camarones.
Luego caminamos en dirección a los puentes que unen esta isla de Santa Catarina con el continente, pero nos cansamos antes de llegar y emprendimos el regreso.  Volvimos a la plaza XV de noviembre, para visitar la catedral, donde había una protesta estudiantil.
La catedral es muy luminosa y su estilo concuerda con el habitual en esta ciudad.
Tomamos el ómnibus de regreso y dedicamos el  resto de la tarde a la pileta cubierta del hotel.
OTRAS PLAYAS
El último día lo dedicamos a recorrer otras de las más de 100 playas que tiene esta isla. Fuimos con la Berlingo a Jurere, que tiene un barrio residencial muy elegante.

Luego a Daniela, con una pequeña playita aledaña.
Santo Antonio de Lisboa,
un pueblito al estilo portugués donde almorzamos rabas junto a la playa y visitamos la iglesia.
Finalizamos con Cacupe, que tiene una bonita vereda costanera y vista a los edificios del continente.

REGRESO
El viaje de vuelta fue por las mismas rutas que la ida. Antes de salir de la isla los carteles te van indicando “continente” reforzando la curiosa idea de que durante varios días habíamos estado fuera del continente sudamericano, en una isla llamada Santa Catarina. El gran puente Hercilio Luz , inaugurado en 1926, es una bella postal de la ciudad, pero fue cerrado por motivos de seguridad en 1982. Actualmente se cruza por dos puentes paralelos, de 1975 y 1990 respectivamente.


domingo, 30 de junio de 2019

OCCITANIA, EL MEDIODIA FRANCES




Viaje por la región histórica de Occitania, los territorios donde se hablaba la lengua de Oc. Todavía la hablan 2 millones de personas.

Participamos: Diana, Ernesto, Silvia y Pachi

Vehículo: avión desde Estambul a Barcelona (Turkish Airlines), allí alquilamos un auto que fue conducido por Ernesto. Gracias al GPS conque contaba esquivamos autopistas y peajes... y nos comimos unas 2500 rotondas!

Fotos y relatos: Pachi, con aportes de Diana.    
       
De regreso en Barcelona tras el viaje a Turquía, nos tomamos unos días para recorrer el sur de Francia. 


CARCASONA

El viernes 17 de mayo salimos rumbo a Carcasona, pasando por el principado de Andorra (198 km) en los Pirineos, donde almorzamos unos sándwiches al lado de la ruta, junto a un torrentoso arroyo y un bosquecito de abedules.




A la tardecita llegamos a Carcasona (233 km más).
Recorrimos la Bastide Saint Louis, barrio hecho por este rey (Luis IX) en 1260, con calles rectas y muy angostas, donde cenamos.

Al día siguente , por la mañana, visitamos la Ciudadela, que es muy extensa, es una ciudad con doble muralla, por la que pasaron todos: celtas, romanos, visigodos, Carlomagno, cátaros, etc.

Se visita el Castillo Comtal, del S.XII,
se camina por las murallas, pasando por todo tipo de defensas medievales: torres de vigilancia, almenas, matacanes, etc
  y la Catedral de St. Nazaire, con unos hermosos vitrales

Almorzamos junto al Canal du Midi (canal del Mediodía o del sur), que junto con el canal lateral del Garona une el Mediterráneo con el Oceano Atlántico.
Visita a Trebes, una ciudad cercana y por la noche volvimos a la Ciudadela para cenar, ya que allí abundan restaurantes y negocios diversos.

TOULOUSE

Temprano salimos rumbo a Agen. Al mediodía llegamos a Toulouse, capital de Occitania y capital histórica de la provincia de Languedoc (lengua de oc). 458.300 hab.  Atravesada por el Garona, en Port de l'embouchure confluyen los canales del mediodía (Midi), hecho en 1666/81, Brienne (1776) y lateral del Garona (1838/56), bajo los puentes gemelos. Bajo relieve en mármol de Carrara obra de Fran¢oís Lucas (1775)




 

Le dicen la Ciudad Rosa, por el color de los ladrillos de sus nobles construcciones, que les dan una calidez muy superior a la de la piedra.

Hay carteles bilingües: “rue” (francés), “carrera” (occitano).



Plaza del Capitolio, corazón de la ciudad.


Cátedral de Saint Sernin, la más grande de Occitania y la segunda más antigua de Francia (joya del románico francés)

Luego pasamos por Albi,  49,4 mil habitantes, a orillas del río Tarn. Con sus arcillas hicieron los ladrillos rojos que caracterizan sus edificios. Origen de la secta albigense o cátaros (siglo IX), exterminada mediante la cruzada albigense entre 1209 (matanza de Beziers) y 1244. Su jefe militar fue Simon de Monfort, muy religioso y muy sanguinario.

Como constancia del triunfo católico se empezó a erigir en 1282 la gigantesca Catedral Santa Cecilia (edificio de ladrillos más grande del mundo), de gran contraste entre su exterior tipo fortaleza
y su magnífica ornamentación en sus accesos e interior.


Al lado está el palacio de la Berbie (fortaleza del siglo XIII que alberga el museo Toulouse-Lautrec;  cuenta con un espectacular jardín de estilo francés y una hermosa vista al río Tarn con su puente viejo.



Luego visitamos Cordes-sur-ciel, 25 km más, 952 habitantes, 240 msnm,  pueblo medieval con 4 murallas concentricas y calles laberinticas.


Fue bastión de los albigenses y reivindica su identidad occitana.


Lauzerte, 62 km más, 1500 habitantes, 176 msnm. Ciudad fortificada.




Ya anocheciendo llegamos a Agen, ciudad de 34000 habitantes por donde también pasa el canal lateral del Garona.




BURDEOS
Al día siguiente salimos numbo a Burdeos (140 km).

Nos instalamos en Genissac, a 45' de Burdeos. En un departamento construido al costado de una casa rural, con vista a los viñedos de la casa.


Por la mañana, antes de llegar aquí visitamos Burdeos, capital de la región de Nueva Aquitania, 239000 hab (1115000 área metropolitana), en el borde de las landas de Gascuña. Gascuña, Vasconia, vascones, vascos… algo tiene que ver esta zona con mis antepasados. Edificada a la vera del rio Garona, con edificios que demuestran el poder económico de los viñateros de la zona desde hace mucho tiempo. 
Ya en el camino aparecen construcciones importantes en diferente estado de conservación.

Recorrimos el llamado Puerto de la Luna, patrimonio mundial, impresionante sucesión de edificios palaciegos hechos en la época de la ilustración.

Entre ellos y el río han hecho  en 2006 el espejo de agua más grande del mundo (3450 m2 con una profundidad de 2 cm), apto para jugar, chapotear y maravillarse.

Puente de piedra, hecho por Napoleón (1810 / 1822).


Gran teatro (1773 / 1780)
Monumento a los girondinos, imponente escultura.


Dos acotaciones sobre Burdeos: 1) es donde termina el canal de Mediodía-Girona, que une el Mediterráneo con el Atlántico, enorme obra de ingeniería de los siglos XVII/XIX que tuvimos ocasión de visitar en Carcasona y Toulouse. 2) De su puerto partió en 1939 mi padre el comandante Gorricho hacia su exilio en América.

A la tarde pasamos por  Libourne (35 km), 25 mil habitantes, con su  torre del puerto y  puente de piedra sobre el río Dordoña.


LA RUTA DEL VINO

Al día siguiente hicimos la llamada Ruta del vino (Haut Medoc), empezando por Saint Emilion, con comercios totalmente dedicados al vino y sus accesorios: aireadores, sacacorchos, copas, etc.
Había precios que no eran para cualquier bolsillo.

Hay también una iglesia llamada monolítica, cavada en la roca caliza en el siglo XII. Nos hizo acordar a las casas e iglesias trogloditas que vimos días atrás en Capadocia.


Después de almorzar visitamos una bodega familiar de 200 años, donde hicimos una degustación.


Luego seguirmos la ruta que sigue el curso del estuario del Garona y hay importantes bodegas.


Para acortar camino y no atravesar Burdeos otra vez, que sus calles están en obra, cruzamos el estuario en transbordador, desde Lamarque a Blaye.


Terminamos la jornada con un magnífico asado al estilo argentino hecho por nuestro conductor Ernesto, en el quincho también de estilo criollo que teníamos en nuestro departamento rural.




MAS PUEBLOS MEDIEVALES



Hoy dejamos la casa de Genissac para llegar a Rodez a dormir, recorriendo una cantidad de pueblitos medievales muy pintorescos. En algunos bajamos para visitarlos un poco, y otros los atravesamos con el auto, pues están al costado de la ruta. El trayecto es magnífico, fueron casi 300 km muy verdes, con mucho bosque por momentos a ambos lados de la ruta, y en otros muy sembrados.

Llegamos primero a Bergerac, donde justo encontramos el mercado que funciona los miércoles y sábados alrededor de la iglesia.


Impresionante el tamaño de las frutas y verduras.


Caminamos un poco por les Eyzies de Tayac, conocida como la capital prehistórica del mundo, cerca hay una cantidad de cuevas con pinturas rupestres, que dejamos para visitar en otro viaje. Por allí encontraron los fósiles del famoso hombre de Cro-Magnon.


Visitamos Sarlat, pueblo medieval con una calle central del siglo XIX  que desentona.


 Luego Rocamadur, que está en una reserva de fauna salvaje y tiene muy lindas vistas desde la altura de su fortaleza.


De ahí llegamos a Conques, que tiene 250 habitantes y cada vez menos. Edificada alrededor de la Abadía de Sainte Foy, desde el siglo XI y 50, en un estilo de construcción muy armonioso entre sí y con el paisaje.


En camino a Rodez pasamos por un viejo molino con un crucero.


Llegamos al hotel First o Deltour tipo 22 hs, pese a ello conseguimos un buen lugar para cenar.



PROVENZA

Antes de partir rumbo a Provenza paseamos un poco por Rodez, ciudad en la que se destaca la gran catedral con sensillas.


Nos alojamos en Comps  a media hora de Nimes, una ciudad romana donde todavía hay vestigios de esa época, como un anfiteatro (arena) donde había lucha de gladiadores y ahora se utiliza para espectáculos y a veces corridas de toros;
además hay un templo romano, que después de muchos usos a lo largo del tiempo, hoy es un museo.


En esta ciudad murió Atahualpa Yupanqui.
Al día siguiente visitamos  Avignon, a 25 km. Al margen del Rodano. Residencia de los papas de 1309 a 1377, cuando empezó el Gran Cisma de Occidente hasta 1417.

 Palacio papal, la más grande construcción gótica de la edad media (1326 a 1370). Hoy museo muy visitado.
Tiene todo el aspecto de una gran fortaleza, con sus almenas y matacanes. Las troneras en forma de cruz no tienen un motivo religioso, son para tirar con ballesta.


Las murallas, siglo XIV, aun rodean la ciudad. El famoso puente tenía 22 arcos, quedan 4.


 Picnic en el camino.
- Luego fuimos hasta Gordes, pueblito de casas blancas y calles adoquinadas en una colina.


- En Roussillon se aprecia un farallón colorido.


VUELTA A CATALUÑA


En el camino cercano al Mediterráneo se pasa por regiones pantanosas, correspondientes a los parques de Camargue y Narbonaisse.


Pasamos de largo por Montpellier, Marsellan (7800 hab) , donde nace el ya famoso canal del Mediodía (a esta altura ya podemos considerarlo una especie de hilo conductor de nuestro viaje) y Beziers, en la vía domitia, que conectaba Italia con España. En 2209 se produjo allí una masacre de cátaros. El jefe  cruzado Arnaud Amaury dio la orden de matar a todos los que profesaran esa fe considerada herética. Al ser preguntado cómo los distinguirían de los no herejes, respondió: “Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos”.

Luego la ruta vuelve a ser  típico de la campiña francesa, sin banquinas y a veces con macizos plátanos al ladito, por lo cual no es aconsejable salirse de la ruta.


Asi llegamos hasta Perpiñan, ciudad que  perteneció a España hasta 1659, 130 mil personas. La llaman “la catalana” y hace honor a su nombre con cantidad de banderas amarillas y rojas a franjas.

 Hay un bonito canal parquizado y calles pavimentadas con mármol.

Entramos en la Cataluña española y, antes de llegar al hotel en Empuriabrava visitamos Cadaques,  pueblo pesquero aislado hasta finales del siglo XIX, cuando pudieron construir el tortuoso camino que permite acceder, y así empezó el turismo.
Entre los turistas famosos están Marcel Duchamp, Garcia Lorca, Eugenio D'Ors, Picasso, Joan Miró y sobre todo Salvador Dalí, cuya casa es actualmente museo.

Empuriabrava (catalán) o Ampuriabrava (castellano), en la provincia de Gerona, 7,8 mil habitantes, está en el golfo de Rosas, rodeada por el parque natural de las marismas de Ampurdan.  Teníamos buenas vistas desde la habitación del hotel Xon’s Platja.


Su marina o puerto deportivo es la marina residencial más importante de Europa.

Al día siguiente partimos rumbo a Barcelona.

El camino nos llevó primero a Figueres (catalán) o Figueras (castellano), para realizar una extensa visita al Teatro-Museo Dalí.
El edificio perteneció a un antiguo teatro de la ciudad, que fue bombardeado durante la Guerra Civil por las fuerzas franquistas, se inauguró como Museo en 1974.
Nos pareció muy interesante, más allá de lo controvertido del artista, su creatividad y originalidad surgen en su obra y en cada detalle del lugar.




Seguimos camino bordeando el Mediterráneo y parando para acercarnos al agua en Pineda de Mar, una de las tantas playas que hay camino a Barcelona, hasta llegar a nuestro destino.



A la noche fuimos en bus hasta el centro, paseamos por las ramblas y el barrio gótico y morfamos pintxos en la tasca vasca Orio.


A la mañana siguiente, compras en un Decathlon cercano y. luego bus nuevamente al centro. Largas caminatas por plaza España,
Montjui,
Barceloneta,
barrio gótico hasta tomar el metro en la rambla y volver al hotel a buscar el auto. Con él al aeropuerto a devolverlo antes de las 21 y reencontrarnos con  Palomita y el Chino, que habian optado por Italia después de Turquía. El avión que nos llevó a todos a Buenos Aires tuvo que hacer una escala en Montevideo por la niebla que impedía aterrizar en Ezeiza. Pero con una demora de 4 horas llegamos bien a destino.